KHALIDA JARRAR

Años:
55 años
Dirección:
Ramallah
Estado civil:
Casada
Profesión:
Parlamentaria del Consejo Legislativo Palestino
Fecha de la detención:
02.07.2017
Prisión:
Hasharon (Telmond) Prison
Última actualización:
05.08.2018

Último arresto

El 2 de julio de 2017 a las 4 de la madrugada aproximadamente, las fuerzas de ocupación israelíes cercaron la casa de Khalida Jarrar, miembro del Consejo Legislativo Palestino en el barrio Al-Ersal en Ramallah. Los soldados allanaron la casa de Jarrar, donde vive con su marido Ghassan y su hija Suha, después de tirar abajo la puerta de entrada a la misma. Estuvieron registrando la casa y confiscaron un iPad, un disco duro y su teléfono móvil.

Después, Jarrar fue trasladada al centro de detención de la prisión de Ofer para su interrogatorio. Fue interrogada durante sólo 30 minutos antes de confinarla a una pequeña celda sin ventanas durante cuatro horas. A las 4 de la tarde de ese mismo día, Jarrar fue trasladada a la prisión de HaSharon, una de las dos prisiones donde docenas de mujeres palestinas están encerradas.

Jarrar recibió una primera orden de detención administrativa que expiraba el 1 de enero de 2018, pero dicha orden fue renovada otros seis meses más el 27 de diciembre de 2017. Así pues, tenía que haber sido liberada el 30 de junio de 2018, pero dos semanas antes de que expirase este plazo, se ha producido una segunda renovación por un periodo de otros cuatro meses más.

Khalida, en resumen

Khalida Jarrar es una líder de la sociedad civil palestina que vive y trabaja en la Cisjordania ocupada, en la ciudad palestina de Ramallah. Fue la directora de la organización de Derechos Humanos y apoyo a los prisioneros, Addameer entre 1994 y 2006.

Entre 2006 y 2017 ha sido miembro de la Junta Directiva de Addameer. En 2006, fue elegida miembro del Consejo Legislativo Palestino (PLC en sus siglas en inglés) y ha sido la responsable de la Comisión de Asuntos de los Prisioneros del PLC. Jarrar también fue miembro del Comité Nacional Palestino para el seguimiento de la Corte Penal Internacional.

Procedimientos judiciales

La primera audiencia de Jarrar se celebró el 5 de julio de 2017 en el Tribunal Militar de Ofer en Ramallah. Durante esta audiencia, el juez decidió extender el periodo de detención de Jarrar durante otros seis días más. El 10 de julio de 2017, se celebró la segunda sesión judicial, donde el juez amplió su detención durante otras 48 horas más con el objetivo de que el fiscal valorara la posibilidad de imponer una orden de detención administrativa.

La detención administrativa

El 12 de julio de 2017, firmada por el comandante de las fuerzas de ocupación militar para Cisjordania, se publicó una orden de detención administrativa de 6 meses contra Jarrar. La sesión judicial de confirmación se celebró el 17 de julio de 2017 en el Tribunal Militar de Ofer, sin la presencia de Jarrar, quien rehúso asistir a la sesión. El fiscal militar alegó que la detención administrativa de Jarrar se basaba en información secreta relativa a su afiliación política con el Frente Popular de Liberación de Palestina (PFLP en sus siglas en inglés). Este alegato se realizó obviando el hecho de que Jarrar es una parlamentaria palestina electa y una defensora de Derechos Humanos, que ha abogado por los derechos de los presos políticos palestinos en cárceles israelíes.

Análisis legal

En los territorios ocupados de Cisjordania, el ejército israelí está autorizado a expedir una orden de detención administrativa contra civiles palestinos basándose en la Orden Militar 1651 y en la Franja de Gaza pueden emitirla según la Ley de Combatientes Ilegales. Esta orden otorga el poder a los comandantes militares para detener a un individuo por un período de seis meses, que se puede renovar indefinidamente si existen “motivos suficientes para presuponer que la seguridad del área y la seguridad pública requieren la detención”. En el día en el que la orden expira o justo antes de que lo haga, frecuentemente se renueva. Este proceso puede continuar indefinidamente.

La práctica de detención arbitraria es una grave violación de la legislación internacional y de los estándares de Derechos Humanos, particularmente de los artículos 78 y 72 de la Cuarta Convención de Ginebra según la cual un individuo acusado tiene el derecho a una legítima defensa. Esto viola también el artículo 66 de la Cuarta Convención de Ginebra sobre los estándares básicos a un juicio justo.

Addameer considera que la detención de Jarrar viola los estándares internacionales de un juicio justo ya que las órdenes de detención administrativa se basan en información secreta. Por esto, sus representantes legales no pueden rebatir por completo el argumento del fiscal, que asegura que Jarrar es un peligro para la seguridad.

La miembro del PLC, Khalida Jarrar ha sido objeto de numerosos obstáculos por parte de las fuerzas de ocupación. Fue liberada de prisión en junio de 2016 después de pasar cerca de un año en la misma, incluyendo un mes bajo detención administrativa. Jarrar tiene prohibido viajar fuera del Territorio Palestino Ocupado desde 1998, excepto en una ocasión, en 2010, cuando viajó a Jordania para recibir tratamiento médico después de largos procedimientos y presión diplomática.

Solidaridad internacional con Khalida Jarrar, miembro del PLC

El 16 de julio de 2017, un abogado de Addameer visitó a Jarrar en la prisión de HaSharon, y esta le dijo: “el Estado ocupante no respeta los derechos de las y los parlamentarios palestinos, su inmunidad, su derecho a ser políticamente activos y su derecho a la libertad de expresión. Toma medidas arbitrarias contra los miembros del PLC y no sólo se limitan a la restricción de movimientos y prohibiciones de viajes, sino que también utilizan la detención y los arrestos arbitrarios. Esto es una llamada a todas y todos los parlamentarios alrededor del mundo para que alcen sus voces contra las injusticias y violaciones por parte de Israel y para hacer un llamamiento para que eliminen la política de uso de la detención administrativa”.

Addameer ha instado a instituciones internacionales, organizaciones de Derechos Humanos y activistas sensibilizados con la cuestión de los presos políticos y detenidos palestinos a que reclamen la inmediata liberación de Khalida Jarrar.

Situación de salud

Jarrar sufre infartos isquémicos múltiples e hipercolesterolemia y ha ingresado en el hospital debido a una epistaxis, durante la cual fue tratada para detener el sangrado continuo. El traslado entre el tribunal militar y la prisión, “bosta” es un proceso físicamente agotador. Jarrar ha manifestado que el traslado (ida y vuelta) duró aproximadamente 16 horas en condiciones muy difíciles incluyendo la prohibición de ir al baño.

Familia

Khalida está casada con Ghassan Jarrar, un empresario que también ha tenido varias experiencias de detención administrativa, deportaciones e interrogatorios. Khalida tiene dos hijas, Yafa (31 años) y Suha (27 años).